AMNISTÍA
INTERNACIONAL
pide:
-
A
todos los bandos enfrentados
en el conflicto de Darfur que
cesen de inmediato los abusos
contra los derechos humanos como
los homicidios ilegítimos
y los abusos contra civiles.
-
A
la comunidad internacional
que
-
respalde el despliegue de
un contingente de observadores
de derechos humanos en Sudán;
-
se defienda el carácter
civil y humanitario de los
campamentos y asentamientos
de refugiados establecidos
en Chad:
-
en lo que se refiere a poner
fin al conflicto y a la crisis
humanitaria de Darfur, la
comunidad internacional debe
mostrar la misma determinación
y utilizar la misma presión
que está utilizando
respecto al proceso de paz
destinado a terminar con la
guerra entre el gobierno de
Sudán y el Ejército
de Liberación Popular
de Sudán que azota
el sur del país,
-
Al gobierno sudanés
que reconozca y aborde la crisis
política y humanitaria
de Darfur y que tome medidas para
restaurar la paz y la seguridad
en las zonas de conflicto. Debe:
-
tomar medidas inmediatas para
proteger a los civiles de
Darfur de ataques deliberados
de grupos armados;
-
garantizar un acceso seguro
y sin trabas por parte de
las organizaciones humanitarias
a todos los desplazados internos
de Darfur;
-
fortalecer la Comisión
Tripartita establecida en
septiembre en virtud del acuerdo
de alto el fuego incluyendo
en ella a observadores internacionales,
entre ellos observadores de
derechos humanos;
-
garantizar que estos observadores
pueden viajar libremente por
toda la región para
vigilar que se respeta el
alto el fuego y para investigar
y denunciar públicamente
sus infracciones;
-
hacer que los responsables
de abusos contra los derechos
humanos, incluidos los soldados
del ejército sudanés
y los miembros de las milicias,
rindan cuentas de sus actos,
procesándolos en juicio
justos, en los que no se apliquen
la pena de muerte ni otras
penas crueles, inhumanas o
degradantes;
-
establecer una comisión
de investigación independiente
e imparcial que examine las
complejas causas de la crisis,
informe públicamente
de sus resultados y formule
recomendaciones que sean puestas
en práctica inmediatamente;
-
proporcionar resarcimiento
y rehabilitación a
las víctimas de abusos
contra los derechos humanos.
-
A
todos los grupos armados
que actúan en Darfur, incluidos
las milicias árabes alineadas
con el gobierno y los grupos de
oposición Ejército
de Liberación de Sudán
y Movimiento de Justicia e Igualdad;
-
manifiesten su compromiso
para con los derechos humanos
y garanticen que sus combatientes
no cometen abusos contra estos
derechos tales como homicidios
deliberados de civiles, violaciones
sexuales, tortura o ataques
contra blancos civiles:
-
deben garantizar un acceso
seguro y sin impedimentos
de las organizaciones humanitarias
y los observadores del alto
el fuego a todas las zonas.
- Las
autoridades de Chad y la
comunidad internacional, incluidos
el ACNUR y otros órganos
de las Naciones Unidas,
deben:
-
garantizar que los refugiados
del conflicto de Darfur no
se ven obligados a regresar
a zonas en las que corran
peligro de sufrir abusos contra
los derechos humanos;
-
ejercer toda su influencia
para que se ponga fin a los
abusos contra los derechos
humanos en Darfur y se evite
así una crisis aún
más grave de derechos
humanos;
-
proporcionar apoyo a las organizaciones
humanitarias que llevan ayuda
a las víctimas del
conflicto, ya sea dentro de
Darfur o en los campos de
refugiados de Chad;
-
hacer todos los esfuerzos
posibles para garantizar que
los refugiados que están
en Chad se encuentran en lugares
en los que no corren peligro
de ser blanco de ataques lanzados
a través de la frontera;
-
garantizar que se cubren las
necesidades básicas
de protección y humanitarias
de los refugiados y los desplazados
internos.
CARITAS
INTERNACIONALES está
contactando con los gobiernos de
los países desarollados
para que se den cuenta de la gravedad
de la situación y ofrezcan
fondos para garantizar la salvación
del mayor número posible
de vidas humanas.
INTERMÓN
OXFAM insiste en que:
-
Esta situación requiere
una gran operación internacional
para llevar ayuda humanitaria
a las provincias de Darfur. Hace
meses que organizaciones internacionales
están trabajando con los
refugiados y desplazados sudaneses,
pero nuestro trabajo no es suficiente
para atender las ingentes necesidades.
-
La comunidad internacional no
puede esconder la cabeza bajo
el ala. ¿Cómo? Hay
dos puntos prioritarios:
-
El Gobierno de Sudán
no es inmune a las presiones
internacionales y no desea
convertirse en una oveja negra
más. Por ello, es vital
que la comunidad internacional
dialogue con el Gobierno de
Omar el Bashir para asegurar
que el Estado cumple con su
responsabilidad de proteger
a la población.
-
Por otra parte, es urgente
que fluya el dinero y los
medios para asistir a la población.
En una reunión de donantes
celebrada el pasado 3 de junio,
18 países aportaron
fondos para ayuda humanitaria
a la población de Darfur,
pero se precisan 150 millones
de euros más para que
alcance para todos.
-
Intermón Oxfam Internacional
y otras organizaciones europeas
se han puesto en contacto con
los 25 ministros de exteriores
de la Unión Europea para
que incrementen las ayudas y se
garantice la protección
de los civiles.
-
Oxfam
también está trabajando
en el vecino Chad, donde el principal
problema es que la mayoría
de la población desplazada
no se encuentra en campos de refugiados,
sino que se han instalado junto
a la frontera y apenas tienen
acceso a agua y leña, pues
el terreno es muy seco.
JUAN
PABLO II diriéndose a los
OBISPOS SUDANESES::
-
"
La Iglesia en vuestro país
es plenamente consciente de las
privaciones y del dolor que afligen
a quienes huyen de la guerra y
la violencia, especialmente a
las mujeres y los niños,
y no sólo utiliza sus recursos
para ayudarles a afrontar sus
necesidades, sino que también
apela a la generosidad de voluntarios
y bienhechores externos".
-
"
Particularmente digna de mención,
a este respecto, es la labor de
Sudanaid, agencia de asistencia
nacional supervisada por el Departamento
de ayuda y desarrollo de vuestra
Conferencia episcopal, que justamente
goza de gran estima por los diversos
proyectos caritativos en los que
está comprometida".
-
"Hermanos,
desearía sugerir que una
base sólida para lograr
que la Iglesia esté representada
en el actual proceso de normalización
puede ser precisamente la asistencia,
tan necesaria, que brinda a los
numerosos refugiados y prófugos
que se han visto obligados a abandonar
sus hogares y su tierra natal.
A este respecto, un importante
corolario es vuestro deber de
afrontar algunos problemas importantes
que afectan a la vida social,
económica, política
y cultural de vuestro país".
-
"
Como sabéis bien, corresponde
a la Iglesia hablar claro, sin
ambigüedades, en nombre de
aquellos que no tienen voz, y
ser levadura de paz y solidaridad,
especialmente donde esos ideales
son más frágiles
y están más amenazados".
-
"
Los conceptos de servicio y solidaridad
también pueden ser muy
útiles para fomentar una
mayor cooperación ecuménica
e interreligiosa. Una iniciativa
específica que podría
ayudar a estimular el progreso
en este ámbito es la creación
de una agencia para la coordinación
de los diversos programas destinados
a brindar asistencia y ayuda humanitaria
en todas las regiones del país.
Indudablemente, esa coordinación
serviría para incrementar
la eficacia de dichos programas
e incluso podría resultar
provechosa para entablar contactos
a fin de obtener los permisos
gubernativos necesarios para viajar
a ciertas regiones. La Conferencia
de obispos católicos de
Sudán podría patrocinar
y promover activamente esa agencia
de coordinación. Según
el modelo de acuerdo que ya está
en vigor en el sur de Sudán
con los miembros de la Comunión
anglicana, la agencia podría
estar abierta a los representantes
de otras denominaciones cristianas
y de otras religiones, incluso
del islam, fomentando así
un clima de confianza mutua a
través de la cooperación
común en las áreas
de asistencia educativa y humanitaria".
MEDIOS
DE COMUNICACIÓN ESPAÑOLES
e INTERNACIONALES
-
Tras
meses en que las ONG hacíamos
saltar la alarma, los medios escritos
y audiovisuales españoles
empiezan a hacerse eco, a finales
de junio, de la situación
de Darfur. Pero hay que esperar
a agosto para que "El País"
envié a la zona a una enviada
especial: Yolanda Moge. Que sepamos,
ningún medio español
lo ha hecho. Y lo más grave:
las grandes cadenas estadounidenses,
las auténticas fuentes
de información sobre este
mundo, están ausentes del
terreno.
ONU
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