Paz y Justicia
La Paz, la verdadera Paz, sólo puede ser fruto de la Justicia.
Paz como esa convivencia en la que cualquiera pueda vivir en plenitud su condición de ser humano y, para muchos de nosotros, de hijo de Dios. Justicia que se basa en tener preferencia por el desposeído y excluido.
Paz que nace de la Justicia.
 
 

ANTE LA CRISIS HUMANA EN DARFUR (Sudán) Y CHAD
Texto complementario al Especial Emergencia en Sudan de Paz y Justicia -junio 2004-
(se presenta en orden alfabético)


AMNISTÍA INTERNACIONAL pide:

  • A todos los bandos enfrentados en el conflicto de Darfur que cesen de inmediato los abusos contra los derechos humanos como los homicidios ilegítimos y los abusos contra civiles.
  • A la comunidad internacional que
    • respalde el despliegue de un contingente de observadores de derechos humanos en Sudán;
    • se defienda el carácter civil y humanitario de los campamentos y asentamientos de refugiados establecidos en Chad:
    • en lo que se refiere a poner fin al conflicto y a la crisis humanitaria de Darfur, la comunidad internacional debe mostrar la misma determinación y utilizar la misma presión que está utilizando respecto al proceso de paz destinado a terminar con la guerra entre el gobierno de Sudán y el Ejército de Liberación Popular de Sudán que azota el sur del país,
  • Al gobierno sudanés que reconozca y aborde la crisis política y humanitaria de Darfur y que tome medidas para restaurar la paz y la seguridad en las zonas de conflicto. Debe:
    • tomar medidas inmediatas para proteger a los civiles de Darfur de ataques deliberados de grupos armados;
    • garantizar un acceso seguro y sin trabas por parte de las organizaciones humanitarias a todos los desplazados internos de Darfur;
    • fortalecer la Comisión Tripartita establecida en septiembre en virtud del acuerdo de alto el fuego incluyendo en ella a observadores internacionales, entre ellos observadores de derechos humanos;
    • garantizar que estos observadores pueden viajar libremente por toda la región para vigilar que se respeta el alto el fuego y para investigar y denunciar públicamente sus infracciones;
    • hacer que los responsables de abusos contra los derechos humanos, incluidos los soldados del ejército sudanés y los miembros de las milicias, rindan cuentas de sus actos, procesándolos en juicio justos, en los que no se apliquen la pena de muerte ni otras penas crueles, inhumanas o degradantes;
    • establecer una comisión de investigación independiente e imparcial que examine las complejas causas de la crisis, informe públicamente de sus resultados y formule recomendaciones que sean puestas en práctica inmediatamente;
    • proporcionar resarcimiento y rehabilitación a las víctimas de abusos contra los derechos humanos.
  • A todos los grupos armados que actúan en Darfur, incluidos las milicias árabes alineadas con el gobierno y los grupos de oposición Ejército de Liberación de Sudán y Movimiento de Justicia e Igualdad;
    • manifiesten su compromiso para con los derechos humanos y garanticen que sus combatientes no cometen abusos contra estos derechos tales como homicidios deliberados de civiles, violaciones sexuales, tortura o ataques contra blancos civiles:
    • deben garantizar un acceso seguro y sin impedimentos de las organizaciones humanitarias y los observadores del alto el fuego a todas las zonas.
  • Las autoridades de Chad y la comunidad internacional, incluidos el ACNUR y otros órganos de las Naciones Unidas, deben:
    • garantizar que los refugiados del conflicto de Darfur no se ven obligados a regresar a zonas en las que corran peligro de sufrir abusos contra los derechos humanos;
    • ejercer toda su influencia para que se ponga fin a los abusos contra los derechos humanos en Darfur y se evite así una crisis aún más grave de derechos humanos;
    • proporcionar apoyo a las organizaciones humanitarias que llevan ayuda a las víctimas del conflicto, ya sea dentro de Darfur o en los campos de refugiados de Chad;
    • hacer todos los esfuerzos posibles para garantizar que los refugiados que están en Chad se encuentran en lugares en los que no corren peligro de ser blanco de ataques lanzados a través de la frontera;
    • garantizar que se cubren las necesidades básicas de protección y humanitarias de los refugiados y los desplazados internos.

CARITAS INTERNACIONALES está contactando con los gobiernos de los países desarollados para que se den cuenta de la gravedad de la situación y ofrezcan fondos para garantizar la salvación del mayor número posible de vidas humanas.

INTERMÓN OXFAM insiste en que:

  • Esta situación requiere una gran operación internacional para llevar ayuda humanitaria a las provincias de Darfur. Hace meses que organizaciones internacionales están trabajando con los refugiados y desplazados sudaneses, pero nuestro trabajo no es suficiente para atender las ingentes necesidades.
  • La comunidad internacional no puede esconder la cabeza bajo el ala. ¿Cómo? Hay dos puntos prioritarios:
    • El Gobierno de Sudán no es inmune a las presiones internacionales y no desea convertirse en una oveja negra más. Por ello, es vital que la comunidad internacional dialogue con el Gobierno de Omar el Bashir para asegurar que el Estado cumple con su responsabilidad de proteger a la población.
    • Por otra parte, es urgente que fluya el dinero y los medios para asistir a la población. En una reunión de donantes celebrada el pasado 3 de junio, 18 países aportaron fondos para ayuda humanitaria a la población de Darfur, pero se precisan 150 millones de euros más para que alcance para todos.
  • Intermón Oxfam Internacional y otras organizaciones europeas se han puesto en contacto con los 25 ministros de exteriores de la Unión Europea para que incrementen las ayudas y se garantice la protección de los civiles.
  • Oxfam también está trabajando en el vecino Chad, donde el principal problema es que la mayoría de la población desplazada no se encuentra en campos de refugiados, sino que se han instalado junto a la frontera y apenas tienen acceso a agua y leña, pues el terreno es muy seco.

JUAN PABLO II diriéndose a los OBISPOS SUDANESES::

  • " La Iglesia en vuestro país es plenamente consciente de las privaciones y del dolor que afligen a quienes huyen de la guerra y la violencia, especialmente a las mujeres y los niños, y no sólo utiliza sus recursos para ayudarles a afrontar sus necesidades, sino que también apela a la generosidad de voluntarios y bienhechores externos".
  • " Particularmente digna de mención, a este respecto, es la labor de Sudanaid, agencia de asistencia nacional supervisada por el Departamento de ayuda y desarrollo de vuestra Conferencia episcopal, que justamente goza de gran estima por los diversos proyectos caritativos en los que está comprometida".
  • "Hermanos, desearía sugerir que una base sólida para lograr que la Iglesia esté representada en el actual proceso de normalización puede ser precisamente la asistencia, tan necesaria, que brinda a los numerosos refugiados y prófugos que se han visto obligados a abandonar sus hogares y su tierra natal. A este respecto, un importante corolario es vuestro deber de afrontar algunos problemas importantes que afectan a la vida social, económica, política y cultural de vuestro país".
  • " Como sabéis bien, corresponde a la Iglesia hablar claro, sin ambigüedades, en nombre de aquellos que no tienen voz, y ser levadura de paz y solidaridad, especialmente donde esos ideales son más frágiles y están más amenazados".
  • " Los conceptos de servicio y solidaridad también pueden ser muy útiles para fomentar una mayor cooperación ecuménica e interreligiosa. Una iniciativa específica que podría ayudar a estimular el progreso en este ámbito es la creación de una agencia para la coordinación de los diversos programas destinados a brindar asistencia y ayuda humanitaria en todas las regiones del país. Indudablemente, esa coordinación serviría para incrementar la eficacia de dichos programas e incluso podría resultar provechosa para entablar contactos a fin de obtener los permisos gubernativos necesarios para viajar a ciertas regiones. La Conferencia de obispos católicos de Sudán podría patrocinar y promover activamente esa agencia de coordinación. Según el modelo de acuerdo que ya está en vigor en el sur de Sudán con los miembros de la Comunión anglicana, la agencia podría estar abierta a los representantes de otras denominaciones cristianas y de otras religiones, incluso del islam, fomentando así un clima de confianza mutua a través de la cooperación común en las áreas de asistencia educativa y humanitaria".

MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESPAÑOLES e INTERNACIONALES

  • Tras meses en que las ONG hacíamos saltar la alarma, los medios escritos y audiovisuales españoles empiezan a hacerse eco, a finales de junio, de la situación de Darfur. Pero hay que esperar a agosto para que "El País" envié a la zona a una enviada especial: Yolanda Moge. Que sepamos, ningún medio español lo ha hecho. Y lo más grave: las grandes cadenas estadounidenses, las auténticas fuentes de información sobre este mundo, están ausentes del terreno.

ONU

  • Koffi Annan se ha dirigido ya (finales de junio) al gobierno sudanés, aunque parece que sin mucho éxito.

Mucha gente pequeña, haciendo muchas cosas pequeñas, en muchos sitios pequeños...
...consiguen hacer algo grande.